El método de una organizadora japonesa que cambiará tu cuarto y tu vida

Por: Gabi Ginocchio (Keijiban Kurabu Staff)

Seguramente todos hemos estado alguna vez en nuestra habitación, y de repente miramos alrededor y pensamos: “Realmente tengo que ordenar”. En muchos casos, esto suele suceder cuando una habitación ha llegado al punto en que es difícil circular, encontrar cosas, o siquiera estar tranquilo y concentrarse dentro de ella.

También suele pasar que, una vez que ordenamos, y sin que nos demos cuenta, nuestra habitación vuelve a estar desordenada al poco tiempo como por arte de magia.

¿Por qué?

El problema es más interno de lo que imaginamos.

Existe la idea, hoy en día muy difundida, de que el estado del ambiente en el que vivimos es un reflejo del estado de nuestra mente. Una habitación desordenada es solo el reflejo de una mente desordenada. Ordenar nuestra habitación significa entonces ordenar nuestro caos mental. Una vez organizado nuestro ambiente y nuestros pensamientos, podemos empezar a resolver nuestros verdaderos problemas de fondo.

Sin embargo, el hábito del orden es algo que parece ser propio de algunas personas meticulosas y no de todos en general.

Quien está en desacuerdo con esa idea es una mujer japonesa dedicada a la organización llamada Marie Kondo. Con dos libros bestsellers y una serie recién estrenada en Netflix en el 2019, Marie Kondo se ha convertido en la gurú del orden y la organización a nivel internacional.

Según Marie Kondo, cualquier persona puede llegar a ser ordenada. Pero la única manera de adquirir el hábito del orden es por medio de una mentalidad correcta. Y para conseguir una mentalidad correcta hay que aprender la técnica correcta. Para ello, Marie Kondo creó el método Konmari (basado en su nombre), con el cual cualquier persona que lo siga estrictamente puede convertirse en un guerrero del orden.

El primer paso, y el más importante, es la purga. Debemos separar aquello con lo que nos quedaremos y aquello a lo que le diremos adiós. Este paso debe hacerse por categoría en el siguiente orden: ropa, libros y revistas, papeles, komono (artículos misceláneos, lo que incluye la cocina y el baño), y finalmente objetos sentimentales.

Ahora bien, al deshacernos de las cosas, normalmente nos hacemos preguntas como “¿me sirve?” o “¿hace cuánto que no lo uso?”. Sin embargo, con el método Konmari la pregunta correcta es si me causa felicidad (en japonés, ときめく; en inglés, spark joy). Cada vez que tengamos un objeto o prenda frente a nosotros, debemos tener contacto con ella y preguntarnos si realmente nos produce felicidad y si queremos llevarlo a nuestra vida futura. Si es así, lo conservamos. Y si no, le damos las gracias por lo que hizo por nosotros y dejamos que siga su camino.

Una vez terminada la purga, ya podemos empezar a organizar los objetos que realmente amamos siguiendo las pautas del método.

Si quieren saber más de Marie Kondo y el método Konmari, pueden buscar sus libros La magia del orden y La felicidad después del orden en varias librerías. También pueden ver su serie ya disponible en Netflix llamada ¡A ordenar!

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