Temporada 2017 – 3-gatsu no Lion Second Season

Por: Roberto Espinoza (Keijiban Kurabu Staff)

Las circunstancias que se presentan en nuestro camino varia de persona en persona, pero tomar lo mejor de ellas y afrontar las dificultades con un objetivo es lo que nos permite crecer y poder encontrar el lugar al que pertenecemos, un sitio al que siempre podemos volver para sonreír.

3-gatsu no Lion Second Season (March comes in like a Lion, como se conoce en inglés) continua con la historia de Rei Kiriyima, estudiante de secundaria, que vive de forma independiente, ya que perdió a su familia a temprana edad, y luego decidió separarse de su familia adoptiva por los problemas que se creaban por su presencia. Después de enfrentarse a muchas penas y caídas en su nueva vida, y ser rescatado de su prisión emocional por la calidez ofrecida por la familia Kawamoto, las cosas empiezan poco a poco a tomar un mejor rumbo.

Su carrera de jugador profesional de Shogi sigue siendo la actividad que demanda la mayor parte de su tiempo, pero sus objetivos han cambiado; ya no se trata solo de sobrevivir en ese mundo competitivo porque es lo único que tiene, sino que ahora representa un reto el mejorar de rango y mantenerse la expectativa creada por su auto proclamado rival y mejor amigo, Nikaidou Harunobu.

Pero aún queda mucho camino por recorrer, mucho por enfrentar y mucho por crecer; ¿podrá Rei mantener su nueva actitud? ¿O los problemas que aún rondan a su alrededor serán lo suficientemente fuertes para desmoronar todo lo que ha construido?

3-gatsu no Lion es una serie bastante especial para mí, ya que es un manga que ha sabido transmitirme muchas ideas y emociones de forma tan natural. Tal vez por eso era inicialmente reacio a la idea que la tan espera adaptación al anime haya finalmente recaído en el estudio Shaft, no por un tema de calidad y mimo (ya que ha producido algunas de mis series favoritas, como son las temporadas de Sayonara Zetsubou Sensei, las adaptaciones de Monogatari y Arakawa Under the Bridge), sino porque pensaba que la dirección excéntrica y particular de este estudio iba a contrastar mucho con la temática realista y reflexiva de la serie.

Siendo sincero, es algo a lo que me costó acostumbrarme en los primeros capítulos de la primera temporada, aun cuando es bastante notorio que el estudio decidió reservarse en muchos aspectos para poder retratar de la forma más fiel posible la serie original. Pero conforme seguía los capítulos de la primera parte, empecé a apreciar más el continuo esfuerzo del estudio por mejorar la adaptación, para ir a la par en calidad de la historia narrada.

Si bien 3-gatsu no Lion es una historia que tiene como foco principal el recorrido de Rei Kiriyima por el mundo competitivo del Shogi, cuyas partidas se buscan representar de forma detalla para el espectador, pero sin excederse en la duración (ya que en la vida real, las partidas pueden durar horas), tiene como componente más resaltante el constante desarrollo de los personajes. Es más, mientras más profundiza uno en la serie, se observa que el mundo del shogi es un reflejo casi alegórico de lo que significa buscar nuestro lugar en el mundo.

En ese aspecto, la primera temporada cubre los aspectos que involucran a una derrota, y lo difícil que puede ser las causas y las consecuencias de esta.  Para evitar revelar demasiado de la historia, en caso haya lectores interesados en empezar con la serie,  la primera temporada nos muestra la actitud de un Rei que hace poco decidió separarse de su familia adoptiva, y que ha decidido seguir un camino que no le genere remordimientos. Sin embargo, dejar de lado su actitud de auto aislamiento y frustración resulta un esfuerzo mayor de lo esperado, el cual llega a afectad su rendimiento en aquello que cree que es lo único que le queda en la vida, el Shogi.

Como mencioné inicialmente, la familia Kawamoto juega un papel fundamental en la inicial mejoría de Rei, pero aun con su apoyo, hay muchos aspectos y limitaciones de sí mismo que no podrá cambiar de la noche a la mañana. Entre ellos se incluye problemas de su pasado relacionados a su familia adoptiva, principalmente a su hermanastra Kyouko Kouda. Así, aventurándose a mejorar un paso a la vez, bajo la guía de quien puede considerarse el maestro de su grupo de estudio, Kei Shimada, y con el apoyo y empuje de su rival y amigo Harunobu Nikaidou, 3-gatsu no Lion dio paso a su segunda temporada.

Los capítulos de manga que tocan adaptar de por sí deberían ser un indicativo de que esta temporada puede ser incluso mejor que la primera, pero además, hasta donde he podido ver, la adaptación realizada por Shaft no ha hecho más que mejorar. Si bien mantiene su estilo marcado de animación, el estudio ha sabido equilibrarlo mejor para complementar la temática de la serie, sobre todo para esta parte de la historia, que es de mayor introspección del resto del elenco de personajes (además de Kiriyima), en especial de la segunda hermana de la familia Kawamoto, Hinata.

Por ahora, los primeros capítulos han servido para mostrar el continuo esfuerzo de Rei en lo que respecta a mejorar su vida escolar; ahora pertenece a un club de actividades en su escuela (aunque conformado en conjunto con los miembros del club de ciencias), y ha aprendido que depender de otros de implica aprovecharse de los demás, y que el también algo que puede ofrecer a las personas que le tienden una mano, como la familia Kawamoto.

Y más pronto de lo pensado, tendrá que esforzarse al máximo, ya que se presenta una nueva oportunidad de enfrentarse a su amigo y rival Nikaidou, en un posible encuentro oficial en el torneo de los novatos, en el que han prometido encontrarse en los finales. Pero no solo es su preparación para sus encuentros de shogi; Hinata empieza a tener problemas en su escuela, al haber defendido a una de sus amigas de los continuos abusos y molestias de los que era víctima. No solo ha perdido a su compañera, sino que ahora es ella el blanco de sus compañeras, lo cual la han llevado a aislarse del grupo. Rei buscará demostrar que su propio crecimiento puede ser de utilidad para apoyar a Hina, y darle la suficiente fortaleza para que pueda salir airosa de esa situación, aún si para ello debe ponerse a sí mismo en segundo plano.

No profundizaré mucho más sobre la serie. Creo que basta decir que será una de las mejores series de la temporada (en conjunto con la mencionada en la anterior reseña, La novia del hechicero), ya que no solo cuenta con un componente muy bueno de slice-of-life, que profundiza de forma muy natural en temas de depresión, auto-cuestionamiento e introspección, sino que todo está acompañado de una gran puesta en escena por parte del estudio Shaft, con una banda sonora y animación de la mejor calidad. En un solo capítulo es hasta común ver diferentes técnicas de animación para representar diferentes aspectos de la serie y de los personajes, y los nuevos opening y endings son, por decirlo de alguna forma, obras de arte. Desde mi punto de vista, me he quedado con las ganas de encuadrar muchas partes de ambos, ya que el detalle y la forma de reflejar el espirítu de la serie se han logrado de muy buena forma. En especial el opening, con la canción Flag wo Tateru de Yuki, es uno de mis favoritos de la temporada.

Finalmente, me queda recomendar la serie para aquellos que son amantes o seguidores de los slice-of-life, a quienes les haya gustado la anterior serie de Chika Umino, Honey and Clover, y para quienes tengan interés de ver una serie que muestra el mundo del shogi en su mayor expresión.

Y si realmente te quedas con las ganas de ver más de la serie cuando acabe la temporada, recomiendo iniciarla nuevamente con una lectura del manga, ya que hay detalles que de todas formas no se han podido plasmar como me hubiera imaginado, y que creo que valen mucho la pena disfrutar.

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¡Hasta la próxima oportunidad!

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