Temporada 2017 – Made in Abyss

Por: Roberto Espinoza (Keijiban Kurabu Staff)

Lo desconocido suele ser motivo de miedo y curiosidad. Si el estilo de vida de una sociedad se ve alterada por el descubrimiento de una nueva área de exploración, se presenta tanto la curiosidad por investigar u observar esta existencia antes ignorada, mezclada con el miedo y la inseguridad de saber que peligros o cambios pueden presentarse por esta nueva interacción.

Pero lo desconocido también representa oportunidad; tener la posibilidad de ser asignado a la única área inexplorada del mundo, consistente en un enorme ecosistema de cavernas en un abismo que parece no tener fin, puede significar el descubrimiento de objetos invaluables, y de conocimiento más allá de lo imaginable. En el caso de Rika, lo desconocido es una obsesión. El abismo que solo ha empezado a explorar significa para ella la oportunidad de forjarse un nombre como exploradora, pero sobretodo, poder buscar a su madre. Sin embargo, deberá tener cuidado de no perder de vista muchas cosas importantes por el sueño que tiene, ni dejarse engullir por los misterios y monstruos del abismo.

“Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, también éste mira dentro de ti”

Para quienes no hayan seguido la historia de Made in Abyss en manga, ver algunos detalles sobre este anime recientemente estrenado probablemente les recuerde a algunos juegos de exploración o les brinde cierta sensación de ver un RPG de mazmorras y calabozos (similares a Wizardry, Etrian Odyssey, Kings Field, o en un caso más alejado, Pokemon Mystery Dungeon). Hasta cierto punto, se puede decir que Made in Abyss bebe mucho de los conceptos de exploración de estos juegos, pero aprovecha lo mejor de ese género y lo combina con un estilo de animación digno de los mejores elementos del estudio Ghibli, una banda sonora immersiva, y una trama adulta que contrasta con su diseño, para dar como resultado lo que puede ser uno de las mejores series de esta temporada.

El primer capítulo nos introduce de lleno en el ambiente de Exploración, con la conversación entre Riko y Nat respecto a la búsqueda de reliquias y el valor que el descubrimiento de estas representa para el grupo del cual forman parte (los silbatos rojos). A primera vista parece una ambientación (hermosamente detallada) de una serie más de fantasía, hasta que, de forma gradual, se puede ver el detalle más relevante de esta serie en su esplendor; el abismo.

Los dos primeros capítulos han servido para brindar algunos detalles de la historia. Características del abismo, detalles de “La ciudad del gran abismo, Orth”, el orfanato, entre otros, siendo el mayor énfasis en las motivaciones de Riko y de Reg (personajes claves para la historia) sobre su interés por explorar el abismo.

Con la explicación brindada en el segundo capítulo sobre que involucra el abismo para la humanidad, las reglas determinadas por la sociedad para su exploración, y el peligro y las consecuencias “naturales” que ocasiona su descenso y, sobretodo, retorno, es cuando realmente se empieza a sentir el entorno intoxicante de exploración y misterio que Made in Abyss pretende ofrecer. Como si fuese una serie creada por Togashi (HunterXHunter, Yu yu Hakusho) y dirigida por Miyazaki, nos interpola las características de inocencia y tranquilidad representado en los personajes, con la crueldad y crudeza representada en las reglas de la naturaleza y de su sociedad; lo cual le da a la serie un atractivo particular, más allá del brillo existente en sus demás componentes.

No solo la premisa es llamativa, sino que el estudio Kinema Citrus ha decidido apostar fuerte por la calidad de esta serie. El staff de Made in Abyss tiene una cantidad importante de pesos pesados en la industria del anime, empezando por el director Kojima Masayuki (quién cuenta con experiencia cinematográfica). Además cuenta con muchos ex-miembros del  antiguo estudio Bones, el director de animación Kise Kazuchika (ex-Gainax) y el director de arte Masuyama Osamu, quién pasó gran parte de su carrera como director de arte para Miyazaki (probable razón de que identifiquemos esa vibra similar a un trabajo de Ghibli en este anime), y el compositor Ingles Kevin Penkin. En pocas palabras, es una serie prometedora con experiencia importante como apoyo, con un nivel de producción impresionantemente elegante, que engrandece uno de los elementos más importantes de la serie, como mencione en el inicio, que es el contraste entre lo visual y el contenido. Eso sí, como lector de manga, dejo como advertencia que este será un viaje oscuro para los espectadores.

Es bastante difícil resumir los conceptos que se tratan a lo largo de la historia actual de la serie, pero evitaré dar spoilers al respecto. Considerando que la temporada contará con un total de 13 capítulos, solo espero que la representación del viaje (o descenso en este caso) mantenga el ritmo y detalle del manga que adapta, ya que considero que parte de lo llamativo de Made in Abyss es la forma de contar y desgranar la historia, sin sobrecargar al lector de información y pero brindándole diversos elementos para distinguir a profundidad las características de los diferentes escenarios de los que está compuesto el abismo, lo cual también permite reconocer el peligro y exigencia que conlleva esta aventura.  Sin duda, Made in Abyss es una serie que dará mucho que hablar esta temporada.

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¡Hasta la próxima oportunidad!

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